1 jun. 2016

Verano Azul. Unas vacaciones en el corazón de la transición de Mercedes Cebrián.



Para la generación de los nacidos en los setenta, la serie Verano azul –emitida por primera vez en 1981, y repuesta en numerosas ocasiones desde entonces por Televisión Española– es un referente cultural de primer orden. Su irrepetible galería de personajes –el pescador Chanquete, la pintora Julia y la pandilla de niños y preadolescentes formada por Pancho, Javi, Bea, Desi, Quique, Tito y el Piraña– ha dejado huella en el imaginario colectivo. Pero Verano azul va más allá del entretenimiento y de un puñado de escenas memorables.
Si ha calado hondo en la sociedad española ha sido porque sus episodios ocultaban mucho más de lo que podría parecer. Verano azul no sólo fue el recuento de las aventuras de un grupo de jóvenes durante unas vacaciones en Nerja (Málaga), sino el reflejo de una España que, en ese momento, justo después del 23-F y antes de la victoria socialista en las elecciones de 1982, todavía se debatía entre el pasado –la oscuridad– y el futuro –la modernidad–.



Mercedes Cebrián 





Mercedes Cebrián nació el 29 de mayo de 1971 en la ciudad de Madrid.
Es una escritora y traductora española.

Ha publicado los libros:
-Oremos por nuestros pasaportes (Antología) (Mondadori Argentina, 2012)
-La nueva taxidermia (Mondadori, 2011)
-El malestar al alcance de todos, Mercado Común (ambos en Caballo de Troya, 2004 y 2006)
-13 viajes in vitro (Blur Ediciones, 2008) y
-Cul-de-sac (Alpha Decay, 2009).
Sus relatos, poemas y ensayos han aparecido en Revista de Occidente, Letras Libres, Eñe-revista para leer, Gatopardo, Diario de Poesía, Quimera o Circumference (Universidad de Columbia), y en antologías como Mutantes (Berenice, 2005), El arquero inmóvil (Páginas de Espuma, 2006), La España que te cuento (Funambulista, 2008), Pequeñas resistencias 5 (Páginas de Espuma, 2010) y Mi madre es un pez (Libros del silencio, 2011).
Ha coordinado y participado en el libro colectivo de textos sobre barrios de Madrid titulado Madrid, con perdón (Caballo de Troya, 2012)
Ha sido columnista del diario Público y colabora asiduamente con los suplementos El Viajero de El País y Cultura/s de La Vanguardia.
Asimismo, ha traducido al castellano a Georges Perec, Alan Sillitoe, Miranda July y Alain de Botton. Su versión de Lo infraordinario de Perec recibió en 2008 el premio Mots Passants de la Universitat de Barcelona a la mejor traducción del francés.
Ha sido becaria de literatura en la Residencia de Estudiantes de Madrid (2002-2004) y en la Academia de España en Roma (2006-2007), así como escritora residente en el Civitella Ranieri Center, en la Ledig House International Writers Residency en la Fundación Valparaíso de Mojácar y en la Fundación Santa Maddalena.

Y en su trayectoria ha sido merecedora de los siguientes premios y distinciones:

- Primer Premio en el Certamen de Jóvenes Creadores 2000 del Ayuntamiento de Madrid en la modalidad de relato corto.
- Participante en la X Bienal de Jóvenes Creadores del Mediterráneo, Sarajevo en 2001
- Becaria de literatura en la Residencia de Estudiantes de Madrid, 2004/2006
- Finalista del Premio de Narrativa 2005 de la revista Lateral
- Becaria de literatura en la Real Academia de España en Roma, 2006/07
- Premio Mots Passants de Traducción por Lo infraordinario
- Finalista del premio Tigre Juan de novela en 2011
- Finalista del premio Cosecha Eñe de relato corto en 2012
- Escritora residente en la Fondazione Santa Maddalena, Italia, 2013



Entrevista a la autora
por Vozpópuli





-El ensayo no se agota en la reflexión melancólica o la nostalgia, tampoco en una mirada intelectualizante. ¿Qué fue a buscar exactamente? 

-Abordar un producto cultural al que tanto afecto tengo, porque me fascinó a mis 10 años, que fue cuando lo vi por primera vez (1981), era un asunto espinoso. Podía caer en una mera nostalgia, en un dar vueltas a lo mismo: "¿Os acordaís de esto, os acordáis de aquello?", y eso me asustaba, de ahí fui a buscar su valor simbólico, que me resultó obvio al volver a ver la serie entera ya de adulto. Pero le faltaba una pata más a la mesa (que ha salido mesa de tres patas, me parece): una experiencia adulta, rayana en la crónica, en relación con la serie. La posibilidad de hacer esta ruta o "peregrinación" por Nerja fue la escucha a mis ruegos.​

-Verano azul encaja en una generación, la que creció y recibió la democracia. ¿El espíritu de Verano Azul se agotó en ustedes? ¿Quién menor que ustedes la recuerda? 

-Me parece que se agotó, sí. Hablando con mucha otra gente que la vio en una tercera o quinta reposición lo noto. Simplemente les divirtió la serie, les parecían graciosas las aventuras de esos niños y sus amigos mayores, pero creo que verla en 1981 por primera vez tuvo un valor especial: TVE era la única televisión que emitía en España, no había otros modos de "nutrirse" de programas de ese estilo, salvo a través de la primera cadena de Televisión Española. Un oasis en medio de un desierto: de repente llegan aquellos niños que hacen huelgas de no hablar para desobedecer a sus padres, que tienen una amiga pintora a la que le preguntan cómo nacen los niños... Fue bastante impactante, o al menos en mi entorno.

-Explora conceptos como veranear, pandilla, amistad. ¿Qué consiguió? ¿Qué sacó en claro de la España de aquellos años? 

-Quería encontrar qué tenía esa serie que tanto me había tocado en su momento. Para ello tuve que desmenuzarla, abrirla como si fuese un juguete mecánico, y también analizar el contexto en el que surgió. Me topé con los años ochenta españoles a bocajarro, como cuando abres un bote de un producto químico con un olor muy fuerte y te deja casi mareada. Algo así.

-No sospechaban los personajes de Verano Azul que la ruta que recorrían, la que se revive hoy como atracción turística, enuncia una topografía del pelotazo ¿Qué tan lejos está de la España que no es capaz de formar gobierno? 

-​En Verano azul, y esto me lo hizo ver Miguel Joven (Tito) en la ruta que organiza por Nerja, ya aparecían esos temas: la especulación inmobiliaria en la costa, los desastres ecológicos y algunos otros. La España de Verano azul es más naif, pero también parece, siempre remitiéndonos a la narrativa de la serie, más bienintencionada. Menos "espabilada".​


Para ver la nota completa pincha AQUÍ



Verano Azul 
la serie on line


Para verla pinchar en la imagen.


Televisión Española puso a disposición la serie a la carta en su sitio web y desde ahí se pueden volver a ver los 19 capítulos. No te pierdas la experiencia de recordar las aventuras de aquella querida pandilla y compartirla también con las nuevas generaciones.

¡¡Que lo disfruten!!





 Fuente de información:  Sitio web de la autora , Wikipedia , Alpha Decay , Vozpópuli , WWW. rtve.es , 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...