28 sept. 2015

De la edad feliz de Jorge Milia



Esta historia transcurre de 1961 a 1965, período en que un grupo de adolescentes completa su bachillerato en un mundo que, sin terminar de salir de la posguerra había ingresado a la "guerra fría", y en el cual los cambios denotaban cada vez mayor rapidez inaugurando nuevos miedos y esperanzas. A veinticinco años del egreso uno de ellos decide comenzar a escribir historias tal como las dicta el recuerdo, de forma desordenada. Convoca a sus compañeros pero la respuesta no llega.  
Emprende el camino por su cuenta, más tarde llegará la ayuda de algunos memoriosos.
Quince años después, prontos a cumplir los cuarenta de aquella graduación, imprime los borradores y los pasa a su profesor de literatura para que haga un introito de esas memorias.
El profesor le dice que eso es para mucho más que unas fotocopias, pero para ello debe hacer lo mismo que cuarenta años atrás: trabajar, revisar, corregir, en suma, reescribirlo.
Un salto mágico de cuarenta años, los recrea como educador y educando.

De la edad feliz tal vez no sea una novela sino "un conjunto de relatos anárquicos" según su autor. Aventuras y desventuras de un grupo de adolescentes, desde la memoria de uno de ellos, transcurren respetando la cronología en el quinquenio que conforma el bachillerato y dan una suerte de trama que puede ser confundida con el género citado. Cuarenta años no es poco, la realidad ha cambiado para ambos.
El profesor Jorge Mario Bergoglio S.J., ya no es maestrillo jesuita que enseñaba literatura y psicología a aquellos alumnos, sino el Cardenal Primario de la Argentina y Arzobispo de Buenos Aires. El alumno Jorge Milia tampoco es el adolescente turbulento del ´65 sino periodista, escritor y poeta. Aunque mucho tiempo ha pasado los dos siguen siendo profesor y alumno, sacerdote y creyente, pero -por sobre todo- amigos. 

Quienes ajenos a los hechos se asomen a la narración podrán sentir incredulidad, cierta admiración y algo de envidia por aquello que le toco vivir a ese grupo de adolescentes que, en un colegio del interior, "La Inmaculada Concepción" de Santa Fe -uno de los diez mejores de la Argentina en aquellos años- fueron destinatarios de una educación de excelencia , realizada con fuego en la mente y Fe en el corazón, en el Colegio de un amor que nunca muere...



Jorge Milia




Jorge Milia nació en Santa Fe de la Vera Cruz, República Argentina, el 1° de enero de 1949.
Se educó en el Colegio de la Inmaculada Concepción de esa ciudad, en el cual participa como coautor en la edición de "Cuentos Originales", libro que prologará J.L.Borges.
Posteriormente realizó publicaciones en el diario "El Litoral" de la misma ciudad, y en otros medios del interior del país. 
Es a la vez periodista, corresponsal militar y corresponsal acreditado ante la ONU para zonas de mantenimiento de paz.
A partir de su traslado a Salta ha formado parte de "El Cronista de Salta", ha sido director periodístico de Vanguardia del Norte, revista de la V Brigada Mecanizada del Ejercito Argentino y colaborador de la Gaceta Católica Salteña.
El instituto Iberoamericano de Berlín, lo invito a presentar éste libro y su obra poética en la jornada de Lectura de Nueva Poesía Argentina de ese instituto, el 24 de setiembre de 2002.




Conferencia de Jorge Milia en Granada




..."La enseñanza en nuestro colegio se adaptaba a los enciclopédicos programas oficiales, que habían hecho una historia dentro de la Argentina y que la habían mostrado diferente al resto de sus países vecinos.  Para unos eran sabiamente integradores y para otros eran sumamente retrógrados, pero para nuestro colegio, la misma forma en que un alumno que cumplía los requerimientos generales podía investigar otros temas, los profesores tenían una similar libertad  respecto al dictado de las materias.
Así Jorge Bergoglio concibió la idea de que sus alumnos no solamente enfrentasen la literatura sino también a quienes la hacían, los propios autores, al menos algunos de ellos.

María Ester Vasquez, una escritora argentina quien fuera alumna y secretaria de Borges, fue la primer visita que tuvimos. María Ester de Miguel, otra joven escritora argentina, que en esos días había publicado un libro de cuentos Los que comimos a Solís, en relación a los indios que, transformaron en materia gastronómica al descubridor del Río de la Plata y posteriormente Jorge Luis Borges, fueron los tres, llamemos profesores momentáneos que nosotros tuvimos. Tres ejemplos distintos de enfrentar la literatura desde el punto de vista de quien la crea.

Jorege Luis Borges
Por notoriedad y también por algo que trataré de explicarles, Borges fue el más trascendente, pero no fue la fama desbordante del escritor lo que cautivo a sus circunstanciales alumnos, sino esa proximidad que pudimos tener con él gracias a Bergoglio.
Sin perder el respeto por ésta personalidad pero con esa simplicidad que la adolescencia da a algunas cosas pasamos a considerarlo uno más de nosotros.

Jorge era el compañero de banco, siempre se ha sostenido que nos toco en suerte conocer a un Borges distinto a los demás, el cual creó, según su costumbre, y también para nosotros, la magia que lo diferenciaba del resto de la gente. Con nosotros no necesitaba de su coraza de aire displicente, ni la demoledora espada de su ironía. Con nosotros estaba, digamos a gusto, distendido, hablando como si fuéramos pares, osea, en cierto modo estábamos viviendo una ficción más de Borges.

Y ésta mágica de la que hablo no era otra que , en el caso de Borges, que la de sorprender al público. Él podía transformar lo trivial  en excepcional con solo un simple relato. Su amenidad nos hizo esperar cada uno de esos días que compartimos como una invitación a la aventura.
He pensado en ésto muchas veces y no es por la necesidad de cargar con alguna culpa, pero creo que si de algo pudiéramos acusarnos, es de no habernos dado cuenta que se nos estaba regalando una oportunidad singular que no tenían otros adolescentes en esa época, y podría decirles también en el mundo.

Pero todo pasa, y también los momentos especiales, Borges saludó y se fue.
Supusimos que el capítulo se había cerrado pero no era así.
El escritor partió pero antes de hacerlo le pidió al profesor de literatura que le hiciera llegar algo de lo que escribían sus alumnos, esos con los que había compartido los días. Le llamaba la atención que adolescentes entre 16 y 18 años hubieran leído gran parte de su obra, y que además escribieran.
Lógicamente nosotros no habíamos leído la obra de Borges por una decisión propia, sino por imposición de Bergoglio, pero a parte al haber tratado con él se nos había hecho mucho más fácil seguir entrando en esa obra.

Jorege Mario Bergoglio y Jorge Luis Borges

Bueno, el profesor de literatura pidió a sus alumnos unos escritos y con toda voluntad, osea no era una imposición, y fue así que ocho de aquellos sesenta, osea el eco no fue tan grande, hubo quienes se negaron, presentados unos cuentos, y esos cuentos fueron enviados a Borges.
Quince días después el rector del colegio recibió una carta de Borges en la que agradecía las atenciones recibidas durante su estadía en Santa Fe, el trato dispensado en el colegio, pero al final le hacía un pedido. "En caso de no haber decidido todavía encargar a otra persona el prólogo de "ese libro", -por primera vez alguien hablaba de un libro-, agradecería que me permitan hacerlo a mi."
El rector cerró la carta y dijo "tenemos un libro prologado por Borges y escrito por nuestros alumnos".
Cuentos Originales libro prologado por J.L.Borges
Éste libro Cuentos Originales nos hizo acceder a los ocho coautores al paraíso de los prologados por Borges y posiblemente sea el mas generoso que éste escritor ha dado. Borges escribió muchísimos prólogos, tal es así que hay dos libros que se llaman Prólogos de Borges, yo recuerdo uno muy especial sobre un libro de Ray Bradbury, que era Crónicas Marcianas, pero en el caso nuestro, solamente les leeré la primera frase y por eso creo que es el más generoso de todos.
Dice "Este prólogo no solamente lo es de éste libro, sino de cada uno de las aún indefinidas series posibles de obras, que los jóvenes congregados aquí, pueden en el porvenir redactar".
Así que podría incluir ésta conferencia como prologada por Borges.


Ver el resto de la conferencia en el video.


Transcripción del audio, Ana R.




Jorge Mario Bergoglio con sus alumnos de literatura, 
autores de Cuentos Originales.


Ver la nota original en Italiano, clic en la imagen



"La conmemoración del 40 aniversario de bachillerato reunió a este grupo de hombres, la mayoría convertidos en abuelos. 
Todos ellos han tomado diferentes caminos, todos ellos tenían algo para compartir, cada uno trajo sonrisas y lágrimas, heridas y triunfos. Y allí, en esta realidad del contraste, en la alegría de la celebración, tuvieron el coraje de mirar hacia atrás.
Los conocí a todos cuando tenían 16 o 17 años. Eran mis estudiantes en literatura y psicología durante el cuarto y quinto año de la escuela secundaria. Los chicos eran muy animados y creativos.
El ejercicio literario que pidieron ellos, era escribir historias; me quedé impresionado por su habilidad narrativa.

Había seleccionado algunas de las historias que habían escrito y se las mostré a Borges. Él también estaba impresionado y alentó a la publicación de los textos; además quería prologarles la edición de su puño y letra. 
El tiempo ha pasado y yo no los he olvidado. Algunos ya están con Dios, el primero fue Felipe Adjad, "el turco" como le decíamos. Todos han salido adelante en la vida y ahora se han tomado el tiempo para descansar el corazón en el encuentro amistoso del cuadragésimo aniversario. 
Jorge Milia, premio Nobel de la originalidad, ha recopilado estos retratos. 
Son historias reales. Su lectura nos puede hacer entender muchas cosas acerca de estos hombres originales, tan originales como las historias que han escrito. 
Su lectura, también la vamos a realizar, como dice Jorge, que cuando nos dijo con orgullo:"Nosotros somos de la Inmaculada ", no estábamos hablando de algo con linaje e historia; nos referíamos a ella. La Virgen tuvo mucho que ver con sus vidas.
Mientras prologo esta publicación, quiero en primer lugar, dar las gracias a Dios por haber compartido con ellos dos años de mi vida. Darles las gracias por todo lo bueno que han hecho, sobre todo para mí, enseñándome a ser cada vez más hermano que padre. 
También quiero expresar mi deseo de que sus vidas hacen la historia más allá de la historia personal de cada uno. Que hacen historia como grupo, para inspirar a muchos jóvenes en el camino creativo. Me gustaría leer estas piezas de la vida que son una semilla fértil para aquellos que las leen. 

Palabras de Jorge Mario Bergoglio.
Prólogo del libro De la edad feliz.
Jorge Milia-2006






Saber quién era el Papa Francisco I , ha sido una gran experiencia para mi,
de búsqueda y de recompensas. Puedes verla AQUÍ.




a Jorge Milia por ésta Experiencia Inolvidable.
Los invito a leerla AQUÍ







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