29 nov. 2017

El sentir de las violetas de Diego Fischer



¿Qué lleva a una mujer a cultivar el amor y la felicidad a un hombre, durante más de cincuenta años?
La noche de verano de 1862, cuando Elvira Reyes se presentaba en sociedad, tenía ante sí la promesa de un futuro lleno de felicidad. Pertenecía a una familia acomodada, era joven y hermosa.
Poco después se comprometería con una de las personalidades más importantes de la política y la sociedad montevideana: Julio Herrera y Obes.

El ansiado casamiento, sin embargo, nunca llegó a concretarse. Elvira confeccionó y bordó tres ajuares, tantos como fechas de matrimonio fijó y aplazó con su novio. Mientras Julio Herrera vivía con intensidad los agitados años de conflictos políticos y sociales que afectaban al Río de la Plata, que varias veces lo llevaron al destierro, Elvira veía pasar los años languideceando en una espera interminable.

¿Cuál fue el destino de este amor? ¿Por qué Julio Herrera evitó formar una familia? ¿Qué secretos se esconden detrás de esta figura que fue presidente constitucional de la República y que pasó a la historia como el hombre que reinstauró en el siglo XIX, los gobiernos civiles luego de quince años de dictaduras militares? ¿Cómo era verdaderamente Elvira, esa mujer paciente que dedicó su vida a amar y a acompañar a un hombre que anteponía la política a su vida personal?

Hay quienes afirman que la de Elvira y Julio fue la historia romántica por excelencia en el Uruguay del siglo XIX. Diego Fischer vuelve a componer un vívido fresco de la sociedad montevideana en una época fundacional de su historia. El sentir de las violetas es un libro apasionante, una investigación periodística que se lee con la fluidez  de las mejores novelas. 



Diego Fischer


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Nació en Montevideo en 1961.
Cursó estudios de Periodista en la Universidad de Navarra (España) y en la Universidad de Boston.
Desde 1980 ha trabajado en prensa, radio y televisión. Fué corresponsal en Uruguay de la agencia de noticias norteamericana United Press International (UPI) y colaborador del diario La Nación de Buenos Aires.

Ha publicado 15 libros, entre los que se destacan:
- los tres tomos de Al este de la Historia (1998-2006).
-Que nos abrace el viento. Historia y leyendas de Antonio Lusich (2004). 
- Al encuentro de las tres Marías. Juana de Ibarbourou mas allá del mito (2008, declarado libro de oro por la Cámara Uruguaya del Libro y uno de los cinco libros de no ficción más vendidos en los últimos 25 años en el Uruguay). 
-En 2010 publicó Qué tupé, Batlle y Beltrán. ¿Duelo o asesinato? 
-En 2011, Hasta donde me lleve la vida, biografía novelada de Carlos Paez Vilaró.
-En 2012, A mi me aplauden, biografía de China Zorrilla.
-Y en 2013, Serás mía o de nadie. La verdadera muerte de Delmira Agustini (libro de oro en 2014).
-En 2014, Tres hombres y una batalla.
-En 2015, Carlota Ferreira. Retrato de una mujer que se inventó (libro de oro 2016) 
-Y en 2016, Mejor Callar. Escándalo y silencio de los crímenes del Prado.

Fue productor, director y guionista de doce documentales, entre ellos: Cien años Punta del Este (2007), Historias, relatos y sueños (2011),  Algo interesante que contar (2014). 
Es autor de cuatro obras de teatro estrenadas. Columnista del diario El País, dirige y conduce el periodístico televisivo Las Notables.



El autor nos cuenta...


 



"Ésta es una historia que se conocía en el Uruguay, o algunas personas la conocían a través de la tradición oral. Como en mis trabajos anteriores, en mis libros anteriores, me dediqué durante un año largo -más de un año y medio diría yo- a investigar y saber cuántas cosas ciertas tenían esas leyendas o esos relatos orales que algunos -en mi caso- escuché de mis abuelos. 
De esa mujer de la alta sociedad, muy hermosa, que estuvo enamorada de un hombre durante toda su vida y ese hombre fue nada más y nada menos que Julio Herrera y Obes, el ex presidente, que pasó a la historia como el jefe civil de los uruguayos.
¿Y por qué el jefe civil? Porque Julio Herrera y Obes asciende a la primera magistratura constitucional, a través de la constitución, de manera constitucional, cerrando casi quince años de gobiernos autoritarios, de dictaduras militares en el siglo XIX. Fue el hombre digamos, de la transición y el hombre que la historia bautizo como el civilista. 
Y ésta no es una historia exclusivamente de amor, o sí es una historia de amor pero donde el peso o el trasfondo político tiene un peso enorme. Si lo medimos en tiempo, en tiempo histórico, ésta historia arranca durante la presidencia de Bernardo Berro allá por 1860 y termina por lo menos, en una primera etapa durante la segunda presidencia de José Batlle y Ordoñez. 
Vayan llevando ustedes, si habrán sucedido cosas durante esos cincuenta largos años en éste país, transformaciones, cambios, pero sobre todo aquí hay una historia que unió de una manera muy romántica. Hay quienes sostienen que ésta fue la historia romántica por excelencia en el Uruguay del siglo XIX, eso bueno, ustedes lo abalarán o lo discutirán, pero son muchos los que sostienen que fue la gran historia de amor por lo menos conocida o publica que sucedió en el Uruguay en el siglo XIX.
Ese hombre que estaba enamorado -yo creo que estaba enamorado de esa mujer que si no tengo dudas estaba profundamente enamorada de Julio Herrera y Obes- y que por distintas razones, distintos motivos que ustedes van a ir encontrando en el texto, tiene que postergar por lo pronto tres veces su matrimonio.
No es Penélope, ella no teje, ella borda ajuares y allí pasan los gobiernos, pasan las revoluciones, las guerras, los destierros, los encuentros, las violetas que también son un símbolo de ese amor y de ese tiempo. Y todo eso forma parte de éste libro, que espero les guste, que me acompañen como lo han hecho con los libros anteriores, y fíjense una cosa muy curiosa, y lo hablábamos con Julián Ubiría el director editorial de Random, de Penguin Random House,  que sin proponérnoslo, terminó siendo El sentir de las violetas, junto a Carlota Ferreira y Mejor Callar, una suerte de trilogía, un fresco sobre los años previos al 1900 y al propio 1900. También podemos sumar a Delmira Agustíni el Serás mía o de nadie, que fue una figura -vaya si lo fue- que transitó esos años. Pero en el caso del Sentir de las violetas, no digo que venga a cerrar, porque quizás venga después otro libro -ojala con un tema similar- pero sí forma una suerte de trilogía, o quedó formando una trilogía con Mejor Callar y Carlota Ferreira."

Transcripción del audio Ana R.








Fuente de información: Canal YouTube Me gusta leer Ururuguay , Pagina de Facebook del autor

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